Mi hermana sufría de dolor ciático pero con este secreto se le eliminó, ahora inténtalo tú

El dolor producido por el nervio ciático es uno de los más terribles que existen. Cualquiera puede sufrir de este malestar, sin importar su edad o condición física. Un mal movimiento puede ocasionar que el afectado quede inmovilizado a causa del intenso dolor en la parte baja de la espalda o a lo largo de las piernas y pies.

Al ser uno de los nervios más largos del cuerpo humano, se extiende desde la parte baja de la columna hasta los pies, es capaz de hacernos pasar el día entero en cama cuando está afectado. Las causas del dolor varían, pero entre las más destacadas se pueden mencionar a las hernias en la columna y lesiones en la espalda por accidentes o por actividades físicas.

Existen muchos calmantes que los médicos suelen recetar para tratar este problema. Sin embargo, los  medicamentos no son la opción más recomendable. Muchos sabemos que con el paso del tiempo el efecto analgésico va perdiendo poder, hasta que llega el momento en el que no alivia ni un poco. Además, las personas que prefieren los métodos naturales no desean ingerir calmantes. Si tú eres uno de ellos presta atención  a la forma más efectiva para aliviar este terrible dolor.

El yoga es el ejercicio ideal para combatir este tipo de molestias. Las posiciones que te presentaremos a continuación son las que debes realizar la próxima vez que el dolor en la ciática te atormente el día. Es importante que, a pesar del dolor y la incomodidad, mantengas cada posición por, al menos, 10 segundos. Solo así podrás notar el alivio y la mejorar del daño

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Posiciones ideales para aliviar el dolor del nervio ciático

En primer lugar te hablaremos de la posición “Lagarto”. En ella debes colocarte sobre tus manos y rodillas y estirar lentamente tu pierna izquierda hacia atrás. Una vez que lo hayas logrado tratarás de bajar tu torso lo más que puedas.

Otra posición recomendada es la “torsión reclinada”. Para realizarla debes acostarte boca arriba en una superficie plana, llevar las piernas hacia el pecho y cruzarlas. Luego llevarás las piernas hacia el suelo girando la cadera, todo esto sin despegar los hombros del suelo.

También te recomendamos realizar el “puente”. Aquí debes acostarte en una superficie plana y elevar tu pelvis sin levantar tus pies del suelo. Puedes ayudarte con tus manos para sostener la cadera. Es importante que no ejerzas tensión a tu cuello mientras mantienes esta posición.

A pesar de que al principio pueden resultar complicadas, todas estas posiciones te garantizan una mejoría total. El yoga es un ejercicio de flexibilidad que toma tiempo. Si tienes paciencia y eres persistente mejorarás día tras día hasta llegar a realizar posiciones que en un principio creíste imposibles.

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